SER Y PENSAR

Blog de J.Ll. Samper


¿QUÉ INTERÉS PUEDE TENER HOY ESTUDIAR A LOS PENSADORES ARCAICOS?

He preferido llamar a los conocidos como “filósofos presocráticos” pensadores arcaicos por considerar que esa expresión se ajusta más a los que estos autores fueron. Llamarlos “fisiólogos”, como creo que hizo Aristóteles, también me parece apropiado. Simplemente fueron considerados sabios. Filosofía es como se autodesigna esta actividad desde Platón.

De estos autores no nos ha llegado ninguna de sus obras. De ellos solamente se conservan noticias y fragmentos, entendiendo por “noticias” referencias a ellos transmitidas y recogidas por escritores muy posteriores; y por “fragmentos” citas de ellos y que también nosotros conocemos gracias a autores muy posteriores.

Conservando tan poca cosa de ellos, ¿qué interés puede tener el estudiarlos? ¿Simple curiosidad?

 No, no es simple curiosidad, ni unos capítulos del pasado de las ideas que os podamos saltar.

El filósofo F. Martínez Marzoa nos hace ver en su Historia de la Filosofía que estos pensadores nos dejaron una sería de palabras que abrían un espacio que es el tema de la filosofía. Nos referimos a palabras como “ser”, “naturaleza”, “logos”, “verdad”, “principio”, “cosmos” etc., palabras en las que no entramos ahora, pero cuya presencia es recurrente en la reflexión filosófica.

Y en eso tenemos ya una primera razón por la que estos pensadores siguen siendo motivo de estudio. Ellos no son simplemente los primeros de una cada temporal de aportaciones al conocimiento, aportaciones por lo demás superadas, sino el origen y fundamento de una actividad que sigue nutriéndose de los principios que establecieron.

 Dicho de otro modo, quizás más asequible: estos pensadores abrieron un camino que supuso otra forma de pensar respecto a la que era corriente en su tiempo y que, probablemente, estaba en decadencia.

Karl Jaspers, en su obra “Origen y meta de la Historia”, llama a los siglos en que vivieron estos pensadores “tiempo-eje”. Ocurrió que entre los años 800 al 200 antes de Jesucristo hubo como un corte en la historia, un proceso de transformación espiritual que configuró al hombre tal y como hoy lo vemos. Nos dice Jaspers que en esa época “se constituyen las categorías fundamentales con las cuales todavía hoy pensamos, y se inician las religiones mundiales de las cuales todavía viven los hombres. En todos los sentidos se pone el pie en lo universal”.

La novedad que se da en estas tres grandes áreas culturales es la aparición de hombres cuya conciencia se eleva a la totalidad del Ser. Nos indican la dirección en que hay que caminar para dar respuesta a las preguntas que acompañan a la inteligencia del hombre acerca “de dónde venimos” y “adónde vamos”, preguntas cuyas respuestas están ligadas al origen y final de la Naturaleza.

Y descubrieron que el hombre puede elevar el mundo de su experiencia a lo que hay de fundamento de toda realidad mediante el pensamiento. El camino que iniciaron fue eso, indicar la dirección en que había que caminar para poder encontrar respuesta a nuestras inquietudes. Mediarlos es siempre reencontrar esa dirección.



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SOBRE MI

Jubilado, empezó trabajando en la industria naval y acabó como profesor de filosofía. Recupero parte de aquellos apuntes de clase, con derivaciones a otros temas. Disfruté mucho con aquellas clases. Y ejercitarse en la reflexión continúa siendo necesario, creo.

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